Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

SERVICIOS DE SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA: PROPUESTAS Y REALIDADES

etnologia @ 05:01 Tags:

Dra Zulema Palma.

Este texto es parte de la (ponencia presentada en las VI Jornadas de Historia de las Mujeres y I Congreso Iberoamericano de Estudios de las Mujeres y Género, Fac. Filosofía y Letras, UBA, agosto 2000.

http://www.mujeresaloeste.org.ar/salud/s29bis-4.html


Los Derechos Humanos que hoy son reconocidos en la Declaración Universal de las Naciones Unidas están sustentados en que todos los seres humanos nacen con derechos y libertades fundamentales iguales e inalienables, derechos que se señalan en el cuerpo de 30 artículos que conforma la Declaración.

Llegar a esta Declaración ha llevado años de luchas, sufrimientos y muertes para millones de miembros de la especie humana no sólo porque han sido reconocidos recientemente sino porque aun reconocidos no se los respeta o no se dan las condiciones materiales para ejercerlos.
Aun queda mucho por hacer para que estos derechos sean reconocidos universalmente, mucho más para que sean puestos en práctica y ejercidos efectivamente para y por todos los seres humanos y falta aun más para que sean ampliados y reconocidos universalmente como Derechos Humanos otros que se han ido constituyendo como tales en los últimos años.
Me refiero específicamente a los Derechos Sexuales y Reproductivos (DD SS y RR). 
Estos derechos surgen del reconocimiento de la sexualidad como campo de ejercicio de poder, como espacio del ejercicio de una política sexual en el sentido que le da Kate Millet y por lo tanto un terreno donde hay dominación de unas personas por otras, donde hay necesidades establecidas por una relación asimétrica de poder, que implica muchas veces la deshumanización de una persona por otra u otras que no respetan su integridad corporal, su libertad o sus deseos y necesidades.

Sumado a esto tenemos que el ejercicio de la sexualidad implica, en determinadas etapas de la vida de las personas, la capacidad y el hecho de reproducirse. Se conforma así un campo vasto donde se juegan relaciones de poder que tienen implicancias biológicas, psicológicas y sociales que trascienden a la propia vida finita de los seres humanos. 

Partiendo de la teoría que sostiene que el campo de los derechos es un campo donde se establece cuáles necesidades humanas se reconocen como aceptables por los que tienen poder o mejor aun por el conjunto de la sociedad, podemos decir que los DD SS y RR se constituyen en derechos porque se reconoce que el ejercicio de la sexualidad como un espacio de poder de unos sobre otras, debe pasar a ser un espacio de ejercicio de la libertad y la igualdad consagradas como fundantes de los Derechos Humanos de todos los seres humanos, valga la redundancia. 

DEFINIMOS ASÍ A LOS DERECHOS SEXUALES (con toda la provisoriedad que tiene cualquier definición) COMO EL CONJUNTO DE DERECHOS HUMANOS INALIENABLES QUE TIENEN LAS PERSONAS DE TOMAR DECISIONES LIBRES, SIN VIOLENCIA, SIN COACCION NI DISCRIMINACIÓN DE NINGUN TIPO, SOBRE SU PROPIA SEXUALIDAD, TANTO EN SUS ASPECTOS CORPORALES Y RELACIONALES COMO EN SUS ASPECTOS REPRODUCTIVOS Y A LOS DERECHOS REPRODUCTIVOS A AQUELLOS DERECHOS SEXUALES QUE IMPLICAN LA LIBRE DETERMINACION SOBRE LA PROPIA FERTILIDAD, que incluyen el derecho a no tener hijos y a tenerlos en el número, con el espaciamiento y en el momento que las personas, solas o en pareja así lo decidan, SIN NINGUN TIPO DE COACCION, DISCRIMINACIÓN NI VIOLENCIA.
Por lo tanto los DERECHOS SEXUALES INCLUYEN A LOS DERECHOS REPRODUCTIVOS, desde mi punto de vista deberíamos hablar exclusivamente de derechos sexuales, incluyendo entre ellos a los reproductivos. 

Reconozco, sin embargo, que como una etapa de transición hasta que se generalice el concepto inclusivo tendremos que seguir con la denominación derechos sexuales y reproductivos. 
Sentar el concepto de DERECHOS SEXUALES es un gran avance para superar la fragmentación conceptual y de hecho que la sexualidad humana ha padecido tanto en el campo del derecho como en los de la salud y la política, particularmente la sexualidad de las mujeres y significa descentrar a la sexualidad de la reproducción como su única expresión posible y ética.
Estos derechos tienen profundas implicancias para el ejercicio y goce de otros derechos, especialmente para las mujeres, me refiero en particular al derecho a la salud.
Este es otro derecho humano inalienable de todas las personas, que debe ser garantizado por los Estados más allá de la condición socioeconómica de las mismas.
La Constitución Nacional a través de la Declaración Universal de Derechos Humanos incorporada a su texto en 1994 dice "toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios".
Como vemos la Constitución reconoce el derecho a la salud pero explícitamente no lo garantiza.
Sí lo garantizan algunas Constituciones Provinciales, por ejemplo, la Constitución de la Ciudad de Bs As, consagra en su artículo 20 que: "se garantiza el derecho a la salud integral que está directamente vinculada con la satisfacción de necesidades de alimentación, vivienda, trabajo, educación, vestido, cultura y ambiente" y la Constitución de la Provincia de Bs As garantiza en su artículo 36 inc. 8) "a todos sus habitantes el acceso a la salud en los aspectos preventivos, asistenciales y terapéuticos".

Por lo tanto desde lo formal todos/as los/as habitantes del país gozan de derechos y garantías respecto de la salud, la cuestión es cómo se ejercen concretamente.
Los DD SS y RR y el derecho a la salud se plasman en los conceptos de salud sexual y de salud reproductiva. Desde la OMS aun no hay una definición única que abarque los dos conceptos. 
El Informe de la OMS de 1975 declara que: "Mientras que se reconoce que es difícil llegar a una definición universalmente aceptable de la sexualidad humana, la siguiente definición de salud sexual se presenta como un paso en esa dirección":
"Salud sexual es la integración de los aspectos somáticos, emocionales, intelectuales y sociales del ser sexual, a través de formas que enriquecen y realzan la personalidad, la comunicación y el amor"

A su vez la expresión "salud reproductiva" apareció por primera vez en una resolución de la Asamblea de la OMS en 1988 (punto 41.9). En 1989 la OMS a través de su Servicio de Terminología Técnica definió a la salud reproductiva como: "el completo estado de bienestar físico, mental y social y no sólo la ausencia de enfermedad o incapacidad, en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo, sus funciones y procesos.
Salud reproductiva implica que la gente sea capaz de tener una vida sexual satisfactoria y segura, con capacidad para reproducirse y la libertad para decidir cuándo y con qué frecuencia. Implícita en esta última condición se da el derecho del hombre y la mujer a la información y el acceso seguro, efectivo, aceptable y accesible a los métodos de regulación de la fecundidad de su elección y el derecho y el acceso a servicios de salud apropiados que le permitan a la mujer atravesar en forma segura el embarazo y el parto y contar con la mayor posibilidad de tener un niño saludable".

En línea con esta definición la atención de la Salud Sexual y Reproductiva se define como el conjunto de métodos, técnicas y servicios que contribuyen al bienestar y la salud en ese campo a través de la prevención y la resolución de sus problemas. 
Como se puede apreciar fácilmente este nuevo enfoque de viejos problemas considera al ser humano no sólo como un ser biológico, aislado de su contexto sino como un ser social, relacionado con otros de una manera particular a través de su sexualidad y a los problemas relativos a la sexualidad y la reproducción como un todo integrado que se debe abordar de ese modo tanto para su promoción, como para su prevención y atención.
La adecuada atención de la salud sexual y reproductiva implica una integración de servicios y tecnologías. No es planificación familiar solamente, ni atención aislada de las ETS o el VIH/SIDA sin prevención y educación para la salud, o la atención del embarazo y el parto o del aborto séptico sin una adecuada consejería en anticoncepción después de esos eventos de la vida de una mujer sola o en pareja. Este enfoque implica la integración de servicios no sólo dentro de los de salud sino integración con los servicios sociales y educativos.
Estos servicios incluyen la atención y el cuidado de la salud sexual en todas las etapas de la vida, implica educación sexual para niños y niñas, inclusión de las necesidades de las y los adolescentes en los programas y acciones específicas orientadas a satisfacerlas así como adecuada atención de la menopausia y asesoramiento y consejería sexual para la tercera edad. Son servicios para mujeres y varones, sin hacer discriminaciones en cuanto al estado matrimonial o no de las personas que se atienden en ellos.
Indudablemente este enfoque aborda una enorme cantidad de situaciones vitales y de alta prevalencia en cualquier población. Implica tanto la adecuada atención del embarazo, el parto y el puerperio como la cuidadosa atención de las víctimas de violencia sexual con un abordaje humanitario y no revictimizador que incluya también su prevención. 
Para desarrollarlos y ponerlos a funcionar es necesario principalmente pensar en nuevas formas de organización y monitoreo así como en una reconceptualización del lugar de las mujeres respecto de la sexualidad y la reproducción, donde ellas pasen a ser protagonistas y sujetos de sus eventos vitales relacionados con la sexualidad. 
Pensar en salud sexual y reproductiva es superar los viejos esquemas de salud materno infantil donde las mujeres quedaban ocultas por uno de sus roles sociales, por cierto no el único ni necesariamente el más importante, el rol de madres (o que no querían cumplir, pensemos en el aborto). 
Para los servicios de salud sexual y reproductiva es fundamental prestar atención al tema de la calidad de la atención, que implica no solamente alto nivel de calidad técnica y científica, sino también tratar a las y los consultantes con respeto y humanitariamente, sin abrir juicios sobre conductas sino desarrollando acciones que contribuyan a elevar la autoestima de las/los consultantes, su capacidad de autocuidado y la toma de conciencia en cuanto a las responsabilidades humanas y sociales que implica el ejercicio de la sexualidad.
Incluye el que se tomen en cuenta las necesidades de quienes consultan y su satisfacción como usuarias/os de los servicios y realizar atención de seguimiento.

PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS QUE DEBERÍAN TENER LOS SERVICIOS DE SS SS Y RR

Coordinación de áreas involucradas: salud, educación, acción y servicios sociales.

Diseño de proyectos con enfoque de programa. 

Participación comunitaria en el diseño, implementación, monitoreo y evaluación de programas y proyectos.

Acciones de atención, prevención y promoción de la salud.

Acciones de información, educación y comunicación.

Inclusión de la perspectiva de género.

Priorización de la calidad por sobre la cantidad.

Coordinación para integrar servicios separados de SS SS y RR

Descentralización de actividades manteniendo la relación efectiva entre los diferentes niveles de atención.

Diseño de proyectos y acciones que tengan en cuenta las distintas etapas y situaciones vitales (adolescencia, perimenopausia, VIH-Sida, niñas y niños de la calle, consejería posaborto, etc.).

Mejoramiento de la recolección, análisis y uso efectivo de datos cuali y cuantitativos.

Evaluación de procesos y de resultados.

ALGUNAS PROPUESTAS

Es fundamental que:

1º: se desarrollen políticas y programas integrales de salud sexual y reproductiva basados en los derechos sexuales y reproductivos como derechos humanos inalienables.

2º: estas políticas y programas de salud sexual y reproductiva dejen de ser políticas de gobierno para transformarse en políticas de Estado, es decir para que tengan continuidad en el tiempo más allá de los cambios de las administraciones.

3º: se realicen acciones de monitoreo, adecuado seguimiento y evaluación permanente para corregir errores y continuar y profundizar aciertos.

Finalmente el ejercicio efectivo de los derechos sexuales y reproductivos por parte de varones y mujeres ampliarán el ejercicio de la ciudadanía esto es, ayudarán a dar mayor sentido de pertenencia social a quienes los puedan ejercer, ayudarán a la construcción de la identidad como miembros de esta sociedad y particularmente ayudarán al cuidado y la protección de las actuales y futuras generaciones.

Indudablemente el conocerse y estimarse como mujer o como varón, el ejercer el derecho a tomar decisiones sobre el propio cuerpo y la propia vida libres de coacción, violencia y discriminación contribuirá a construir ciudadanos y ciudadanas más libres, responsables y preparados/as para decidir en las demás esferas de la vida y de la convivencia.

 

No hay Comentarios »

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>